No recuerdo un momento tan embarazoso en toda mi vida. Pensé que al igual que en vacaciones, al ver mi coche abajo sabrías que estaba en casa. No me imaginé que creyeses que había ido a trabajar en autobús como alguna vez.
La culpa fue mía por no avisarte el otro día de que hoy tenia fiesta.El grito que ha dado mi amiga cuando, al salir de la ducha, te ha visto aparecer por la puerta, se habrá escuchado en todo el bloque. Y luego mi estampa saliendo precipitadamente de mi habitación en boxers...
Te agradezco que nos hayas dado un tiempo para arreglarnos y salir de casa antes de que vuelvas a hacer tus tareas domésticas. Me ha parecido pasmosa la aparente normalidad con que tú te has tomado la situación, como si no pasara nada. Confío en tu discreción.
Tiende la ropa que hay en la lavadora, por favor.
Te agradezco que nos hayas dado un tiempo para arreglarnos y salir de casa antes de que vuelvas a hacer tus tareas domésticas. Me ha parecido pasmosa la aparente normalidad con que tú te has tomado la situación, como si no pasara nada. Confío en tu discreción.
Tiende la ropa que hay en la lavadora, por favor.
Fotografía de autor desconocido
Jajajaja, esta si que me ha hecho gracia.Clro las cosas hay que tomarlas asi,con normalidad,no es algo de otro mundo.
ResponderEliminarLe hacia falta un toque de humor al blog si.
Un saludo,no te refries :P.
La ecuanimidad de Celia sería un buen título para esta entrada.
ResponderEliminarLeerla me hizo sonreir.
Bonita situación. Pero, por suerte, Celia ha demostrado una perfecta profesionalidad y saber hacer.
ResponderEliminarMis aplausos.
Por otro lado, quizá yo pagaría por encontrarte así.
Situación difícil, amigo eduard. Jaj. Que bueno que Celia sepa ser discreta. Simpático relato. Real. Ya lo creo que bien real. Un abrazo.
ResponderEliminarJajajaja.. excelente, me gusta.
ResponderEliminarEspero seguir pasando.
saludos
hannibal
gracias por ponerme en hogares amigos, yo con tu permiso también te pondré en mis lugares favoritos..
ResponderEliminarEra una doble feleicitación, para alguien que puede ver y admirar a la luna, y para alguién que posiblemente esté en algún otro lugar quizás muy cercana a ella.
Graciosa situación con sabor a los films en blanco y negro que tanto me gustan y un sobresaliente para ambos, para Celia y para tí.
Oouch!
ResponderEliminarMmm por que te ibas a sorprender de verle en boxers?, mmm...¿acaso se cree que es el primer hombre que ves?, o ¿tal vez esperaba que le hicieras la ola?, ajaja...
ResponderEliminarAins hombres!!, tu no te preocupes Celia oir, ver y callar...
besos...Qettah