Querida Celia:
No preguntes. Hoy está todo más ordenadito y punto.
Te digo que no preguntes por dos motivos: El primero es que estoy de un humor de perros y el segundo, simplemente, que no te sabría responder.
Esta noche, por algún motivo, me he despertado a las dos de la mañana y me he quedado durante un buen rato mirando al techo, hasta que he decidido ponerme a leer, pero nada, así que me he levantado y he empezado arriba y abajo por el piso. Ni con esas.
Finalmente y visto que encima no hacía más que ponerme cada vez más nervioso me he decidido por hacer algo de provecho, me he enchufado el MP3 y me he puesto a fregar el suelo y a sacarle lustro a las figuritas de las estanterías. Cuando me he querido dar cuenta ya daban las ocho de la mañana.
He dejado la lavadora puesta. ¿Podrías tenderme la ropa?

Claro que te tendrá la ropa, no en vano le has adelantado el trabajo (o parte de él) durante el insomnio.
ResponderEliminarY es que a veces pasa eso que los ojos se niegan a cerrarse.
Pero mira, a mi fregar, es lo último que se me ocurre.
Bicos.