miércoles, 26 de mayo de 2010

Querida Celia:

Por un error dejé la maderita de la escalera una semana más de lo que tocaba en casa. Tendrás contenta a la vecina de enfrente que se ahorró la faena la semana pasada.

De nuevo tiempo de exámenes, de nuevo papeles y libros amontonados por toda la casa. De nuevo te digo lo de siempre, que no se te ocurra tocar ninguno, y no me abras ninguna ventana que no quiero que me vuelen.

Creo que por fin ha nacido la primera generación de la temporada de golondrinas en mi balcón. El sonido de los pequeños difiere mucho del de las grandes, son mucho más estridentes.
¿Cómo va esa espalda?


Ilustración de David Cobb