** Notas a Celia **

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Este blog es un sentido homenaje a todas aquellas mujeres que realizan las tareas domésticas en nuestros hogares cuando por las prisas, el trabajo, o el motivo que sea no podemos hacerlo nosotros. Esas mujeres a las que en muchas ocasiones apenas vemos y con las que nos acabamos comunicando, en el mejor de los casos, mediante notas

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domingo, 30 de noviembre de 2008

Querida Celia:

Voy a apelar a tu sabiduría popular y te voy a hacer una de las grandes preguntas que todo hombre se ha hecho en algún momento de su vida: ¿Conoces algún remedio eficaz para la resaca?
Parece increíble, pero a estas horas de la noche todavía tengo la boca pastosa y los rayos de luz me atraviesan para clavarse como alfileres en mi cerebro. De nada me ha servido estarme toda la tarde en la cama con la cabeza tapada, ni tomarme una pastilla efervescente.

Libros libros y más libros. No te quejes, te avisé de que mientras dure el semestre los tengo por pilas esparcidos en toda la casa y ahora que estoy de exámenes (si, no me eches la bronca, menuda forma de aprovechar un domingo en estas fechas...) parecen multiplicarse. Te pido una vez más un poco de paciencia, no intentes ponerlos en su sitio que luego no sabría localizarlos.
Fotografía de Gilbert Tremblay

jueves, 27 de noviembre de 2008

Querida Celia:

¿Sabes? Me lo imaginaba. Sabía que en cuanto vieses un pesebre catalán te llamaría la atención esa figurilla que inmortaliza a un pastor haciendo sus necesidades con el culo al aire.
No sé si en algún otro lugar del mundo hay una figura tan irreverente en los portales. Poco puedo decirte del caganer (algo así como el cagón) aparte de que suele llevar barretina como identificativo catalán y que según la tradición llegó tarde a la ofrenda de los pastores a Jesús precisamente por estar ocupado en menesteres de fuerza mayor.
Entiendo vuestras risas al verlos, si es la primera vez seguro que os han resultado chocantes.

¿Cómo vas del resfriado? Me alegro que el lunes Práxedes vuelva al trabajo. Necesitaría que mañana te esmerases especialmente en "la alcoba" ;-)


Figura y fotografía de : asociación
Amics del caganer (muy interesante sus figuras)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Querida Celia:
Cuando te pregunté si querías calabaza, no me esperaba que me respondieses de este modo.
No me seas avariciosa, que por aquí también tenemos otro dicho "La avaricia rompió el saco". Ahora en serio, gracias por arrancarme la sonrisa después de un duro día de trabajo.

Por lo que me comentas de Santiago de Chile tiene que ser precioso. ¿Esa cordillera siempre nevada al fondo de la que hablas es la de los andes? Echas de menos tu tierra ¿Verdad? Supongo que más en estas fechas que se avecinan y en una situación como la de tu hija. ¿Ya has empezado a tejer jerseis de lana para el niño?

Dile a Práxedes que levante esos ánimos, que dentro de todo ahora mismo se está mejor en casita que por la calle, con el frío y el viento que hace. Recuerdale, por favor, que no todos somos iguales. Y tú piensa que dentro de dieciocho meses tu hermano puede volver a intentarlo por estas tierras.

Para tu catarro, una receta Belga. Una taza de buen vino caliente con canela y una pizca de nuez moscada, con ralladura de limón y de naranja, un par de clavos de especia y azucar o miel. Mano de santo, te lo aseguro.

domingo, 23 de noviembre de 2008



Querida Celia

¿Qué tal está Práxedes? espero que el fin de semana haya servido pare reconfortar los ánimos.

Ya no se hacen palos de escoba como los de antes ¿eh? Esos de madera que te duraban una eternidad. Tienes razón. Estos palos de escoba de aluminio de hoy en día no duran nada. Supongo que la sociedad en la que vivimos nos conduce a eso, a tener que comprar constantemente una u otra cosa. Todo tiene una necesidad muy limitada y todos tenemos muchas necesidades que cubrir con esos objetos de necesidad cada vez más limitada. El DVD que compraste ayer ya está desfasado porque existe el Blue Ray y ¿Para qué queremos esa gran colección de CD si hoy con el Ipod puedes tener toda la música que quieras en un sólo aparato? Perdona que me ponga así, no sé qué me ha dado, pero es que es verdad, Celia, me da rabia que nada dure y que constantemente tengamos que estarlo cambiando todo.

¿Has empezado ya a preparar las Navidades? Esa es otra, pero mejor lo dejamos para otro día. En todo caso avisarte de que, no sé si en tu país será así o no, pero aquí mejor que empieces a comprar la comida y la congeles, si tienes capacidad para ello, antes de que los alimentos suban a precios desorbitados para bajar después de fiestas a precios de escándalo.


jueves, 20 de noviembre de 2008

Querida Celia

Parece que las desgracias nunca vengan solas. Lamento que hoy, precisamente, hayáis tenido que vivir una de las caras más desagradables de este país en las carnes de Práxedes.
Parece mentira que después de tantos años todavía haya quien se dedique a ir por las calles, a plena luz del día, lamentándose por la supuesta pérdida del orgullo patrio el 20 de noviembre y haciéndoselo pagar al primero que se cruza en su camino simplemente porque sea trabajador emigrante. Suerte, dentro de todo, que los urbanos que habían a la puerta de la escuela han reaccionado con rapidez.
Espero que aparte del susto, los rasguños y las magulladuras se curen pronto. Me gustaría decirte que entiendo perfectamente ese sentimiento de querer dejarlo todo y volver a casa aunque sea "derrotados" como dices, pero sería un tanto hipócrita, no he vivido una situación como la vuestra y no puedo ponerme en vuestra piel.

Espero que se enfríen los ánimos y reconsideréis la situación. Un par de imbéciles con las cabezas rapadas y botas de punteras de hierro no son representativos de la población española por mucho que lo deseen.

Te admiro, Celia. Con todo lo que estás pasando y continúas con tanta determinación acarreando tus tareas dentro y fuera de tu casa como si la cosa no fuese contigo.

Permíteme que hoy te regale una rosa. Muchos ánimos.

martes, 18 de noviembre de 2008

Querida Celia

Desde luego hay quien se toma las cosas al pie de la letra. Que yo le dijese a uno de los usuarios del servicio en el que trabajo que me gusta la calabaza, no implica que tuviese que regalarme una de más de 25 kgs. (Dice que su báscula romana no daba más de sí) así que tú me dirás qué podemos hacer con este "muerto" que hay encima de la mesa.
Compara el tamaño de la grande con la que compré el otro día en el mercado y que pesaba algo más de dos kilos.

Espero que os guste la calabaza, porque yo solo sería incapaz de comerme todo esto y mis amigos dicen que "las hierbas" para los animales.

No soy médico, pero al igual que tú opino que la situación de tu hermano te ha podido producir nervios suficientes para ocasionarte molestias de estómago. Sin embargo tampoco lo dejes pasar y hazte mirar si lo crees necesario. Te repito que por que te tomes unos días no se me van a caer los anillos.

He comprado el material de limpieza que me pediste y te dejo el dinero de hoy y del lunes, que con las prisas salí de casa sin dejarlo en su sitio. Agradezco tu comprensión.


lunes, 17 de noviembre de 2008

Querida Celia

Verdaderamente Tarragona es una ciudad muy pequeña. ¿Así que un pajarito te ha dicho que el viernes estuve comiendo en el puerto deportivo? vaya... tendré que vigilar más cuando salga, espero que no se tratara de ningún paparazzi. Bueno, sobre lo de la compañía... me perdonarás, pero no voy a hacerte ningún comentario al respecto. Ahora en serio, sí, el jueves estuve guardando algo de reposo, pero ya el viernes a medio día salí de casa.

¿Te has fijado? la violeta africana ya tiene pequeños capullos que espero se conviertan en flor.

H0y me he encontrado en correos con Pilar ¿Recuerdas? Yo era el chico nuevo en la oficina y ella me dejaba su puesto. Cuando le pregunté si conocía a alguien de confianza para que cubriese mis necesidades domésticas no dudó en recomendarte a ti la primera de todas. Recuerdo muy bien aquella tarde que te presentaste en la oficina con el peto vaquero y un jersey granate. Recuerdo que cuando te comenté que una vez al año se fumiga el edificio por los insectos me dijiste que acá somos muy remilgados. Me hiciste reír y eso, después de la referencia, fue decisivo para mí.

Le he comentado el tema de tu hermano y opina como yo. Al acabar de llegar no tiene posibilidad alguna de plantear el arraigo y intentar un recurso sería bastante costoso. Sin embargo siempre cabe la posibilidad de un abogado de justicia gratuita...

Gracias por llamarme el miércoles por la noche y gracias por la caja de bombones, no hace falta que me mimes tanto.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Querida Celia

No te preocupes por mí. Lo de mañana es una intervención sin importancia y el mismo día saldré del hospital. Agradezco tu intención y te agradezco la llamada de esta noche, pero ya te dije que iré unos días a casa de mi madre.

Esta mañana he hablado con la subdelegación del Gobierno en Almería y tengo que decirte que el tema de tu hermano es bastante feo. Sin embargo, recurriendo podría alargar un poco más su plazo de estancia en el país, aunque a la larga no sé si le serviría de demasiado.

No, gracias por hacerme reír pero me niego. Por mucho frío que haga no pienso ir por la calle con la boina.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Querida Celia

Lamento las noticias que me das acerca de tu hermano, pero no se puede hacer nada. Ya sabía a lo que se exponía, lo sabeis todos, cuando vino aquí sin papeles. No siempre hay un final feliz. De momento tiene dos semanas para presentar alegaciones antes de que lo deporten de vuelta a Chile. El estar trabajando sin contrato y sin seguridad social a veces comporta eso, que si hay algún incidente el que acaba pagando el pato es el trabajador. A la empresa la sanción... en fin.

¿Vas a ir a Almería a verlo?

No te preocupes por la casa, yo me armaré con un plumero y lucharé a capa y espada contra el polvo. Además el miércoles me operan y no estaré por casa como mínimo hasta el viernes o el sábado, así que por mi parte será sólo cuestión de un par de días el tener que encargarme de esto.

Animos y que no se desdibuje esa sonrisa tan bella de tu cara. (Espero que no le cuentes esto a Práxedes...)

jueves, 6 de noviembre de 2008

Querida Celia

¿Porqué no? ha sido un gran avance que en los E.E.U.U. haya sido elegido un presidente negro. ¿Por qué eres tan negativa respecto a que algún día algún hispano llegue a la Casa Blanca? Obama ha abierto muchas puertas. No creo que sea ningún mesías salvador del mundo, como pretenden algunos, pero sí que creo que ha acabado con la supremacía blanca en el país del Ku Klux Klan. Tengamos fe.

Me voy unos días fuera. Podrías aprovechar para quitar este espeso manto de serrín y polvo que se ha instalado en toda la casa a causa de la maldita obra. Espero que este fin de semana acaben ya con las estanterías y las puertas de los armarios.

Me has dejado, una vez más, maravillado. Tenía toda la casa llena de trastos de la cocina y tú has conseguido organizarlo todo de forma que quepa en un pequeño rincón. ¿Tendrá que ver ese sentido de la organización con tu naturaleza femenina?

Hoy por fin he encendido los fogones y lo he celebrado preparándome para cenar una exquisita sopa de cebolla. Simple pero resultona y más para estos días de frío.

Dibujo de: Rafael Robas.

martes, 4 de noviembre de 2008

Querida Celia

La verdad es que sí que da miedo. Pasar por la puerta de Cáritas cuando voy a almorzar y ver a toda esa gente pidiendo comida y ropa es algo que da cierto pavor si pensamos en que hace unos meses apenas había personas allí y de un tiempo a esta parte cada vez son más. Toquemos madera para que no nos toque a ninguno de nosotros.

Hoy hablaba con mi cuñada, sudamericana como tú, y me decía que esto nos pasa por malgastadores. Ella me ponía el ejemplo de los envases de plástico que se usan para la comida china. Dice que son mejores que los tupper ware para conservar lo que sea.

En fin, dejémonos de pensar en eso y pensemos en que por fin parece que la normalidad ha vuelto a esta casa. Estos días me han servido para tener que valerme un poco más por mi cuenta en casa. La verdad es que mucha de esta mayor independencia te la debo a ti y a tu mano firme a la hora de indicarme qué es lo que tengo que hacer y cómo. No te lo creerás, pero en estos meses que llevas conmigo se ha producido en mi persona un gran cambio en este sentido, ya no soy tan niño mimado como antes.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Querida Celia

Por fin la casa empieza a ser más o menos habitable. Ahora lo único que falta es que me conecten el gas, pero eso mañana por la tarde espero que ya esté listo.
De todas formas no pongas todavía nada en los armarios, deja que lo haga yo poco a poco para saber después donde tengo las cosas.

¿Qué tal el fin de semana? Con esta lluvia y este frío lo único que apetecía (en mi caso al menos)era acurrucarse debajo de una manta viendo una buena película en la tele y tomando un chocolate bien caliente. Lo peor quizá es que las lluvias se han ido, pero el frío se ha quedado y supongo que hasta la primavera no volverá a hacer calor. En estos momentos tengo los pies helados.

No te podrás quejar, esta tarde como medida para combatir el aburrimiento he escobado y fregado el comedor y el despacho y he hecho la escalera.


jueves, 30 de octubre de 2008

Querida Celia

Gracias por el celo con que conservas el desorden de este hogar mientras estoy fuera. Si todo va bien este fin de semana por fin podré regresar a casa.

En lo que me comentas de los catalanes me has recordado a mi abuelo. También a él le chocaba que la noche de víspera de todos los santos nos reuniésemos alrededor de una mesa para celebrar una cena en la que los postres y los licores son los protagonistas.

Las castañas asadas, la mistela (ligeramente distinta al vino moscatel) y especialmente los panellets (cada vez más caseros dados los precios a los que van, este año he llegado a verlos hasta a 39 euros los de piñones) son los auténticos protagonistas de la jornada, relegando a un segundo plano el recuerdo de los fallecidos. Sin embargo, aunque siempre refunfuñaba porque le parecía una falta de respeto al final acababa participando especialmente con la mistela.

Te dejo unas de tantas recetas de panellets que se pueden encontrar (tantas como localidades y casi te diría como personas que pueda haber) Si te animas no lo lamentarás y, gastándote unos 20 euros en los ingredientes podrás conseguir para dos o tres kilos de masa.

La masa, estándar para todos los tipos de panellets la confeccionaremos de la siguiente manera:

Lavamos una patata hermosa (tú misma) y la horneamos sin pelar, preferiblemente dentro de un papel de aluminio para que no se dore. La pelamos y la pasamos por el pasa purés o la trinchamos con un tenedor. Cuando tengamos el puré grueso añadimos 500 gramos de almendra molida, la ralladura de la cáscara de un limón y unos 500 gramos de azúcar. Mezclamos hasta que quede homojeneo y dejamos enfriar hasta que podamos manipular la masa.

Panellets de café:

En un cuenco pequeño añade ¼ parte de la masa (endurecida por el frío)y un poquito de café soluble en polvo. Mezcla, formando un churro largo y estrecho y ve cortando trocitos (del tamaño de una albóndiga más bien pequeña). Moldea rápidamente con las manos una pelotita y hazle un corte en el centro a modo de grano de café.

Panellets de coco:
En un cuenco pequeño añade otra ¼ parte de la masa y mezcla con coco rallado, quedará la masa más bien aspera. Forma un churro largo y estrecho y ve cortando trocitos (del tamaño de una albóndiga más bien pequeña). Moldea apretando con los dedos, dándoles forma de seta con su tallo (se colocan con el tallo hacia arriba). No tienen que quedar perfectas (las setas no lo son), las grietas que aparecen se dorarán ligeramente y quedarán muy bien.

Panellets de piñones:

Son los más clásicos y apreciados, puedes hacerlos con la mitad de la masa cortada y formadas las pelotitas. Bate la clara de huevo cuidando que no haga espuma y mezcla en ella los piñones. Con las manos llenas de piñones (mojados en la clara de huevo) toma las pelotitas y continua dándoles la forma redonda mientras se van incrustando ligeramente los piñones en la masa. Esto se hace con las manos sobre el mismo cuenco donde están el resto de los piñones pues se van cayendo. Si se te pegan los piñones en las manos, humedécelas con agua.

Coloca los panellets ya formados sobre una bandeja de horno con papel vegetal (para horno), es imprescindible el papel, pues sin él se pegan mucho. Con en horno a 200 °C, ponlos durante 3 ó 4 minutos; no se tienen que cocer, solamente se debe formar una fina costra exterior que les permita aguantar la forma al guardarlos. Puedes dorarlos muy ligeramente, después, pero su color original es el blanco. Saca los panellets de la bandeja, sólo cuando estén fríos. Se conservan durante varios días en una caja de lata. Con estas cantidades pueden salir unos 50 panellets (unos 25 gramos / unidad).

Buen provecho y que lo disfrutes dejando de lado esa aberración del Halloween que intentan inculcarnos cada vez más. ¿Qué tradiciones tenéis vosotros para el día de difuntos?

martes, 28 de octubre de 2008

Querida Celia

Esta es otra nota desde el exilio. Cada vez tengo más ganas de volver definitivamente a casa.
No me entiendas mal, no es que no esté a gusto con mi madre, simplemente es que allí se cena a las ocho de la tarde y a las once ya me están rugiendo las tripas de hambre. A las nueve y cuarto, nueve y media, la mujer ya se retira a dormir y tampoco es plan de quedarme viendo la tele hasta las once o las doce, así que solo me queda retirarme a la cama a leer.

Si este fin de semana la cosa sigue igual me iré a Figueres a ver el museo Dalí. Ya te contaré.

Hay que volver a hacer la escalera. He comprado el detergente que me pediste. Ten cuidado de no abrir el agua caliente ni por error.

Recuérdame que no vuelva a meterme en una obra en años!!!



Fotografía: Museo Dalí

domingo, 26 de octubre de 2008

Querida Celia

Menudo desastre. Esta semana tendrás que hacer horas extra (Remuneradas, claro), y es que nada ni nadie nos podría haber preparado para el estado tan lamentable en que se encontraba la cocina tras los muebles.
El sábado todos los baldosines de la pared se vinieron abajo de forma conjunta llevándose de paso buen trozo del esmalte del techo (Menos mal que Práxedes sólo me pintó las paredes!!!) y además al quitar la vieja fregadera se reventó una cañería de agua que estaba podrida. Una auténtica pesadilla. Estoy sin gas sin agua y sin luz, así que escribo esto desde donde estoy escondido y paso un momento por casa para que mañana lo leas.

Tengo ganas de volver a casa. Mi madre no sé qué debe de pensarse. Desde los huevos pasados por agua del desayuno a la sopa caliente y el pescado de la cena, me obliga a que me lo coma todo sin dejarme nada en el plato, como si todavía fuese un chiquillo. Y si se me ocurre decirle que no tengo hambre o que es que ya no como tanto, enseguida se pone a la defensiva diciendo que seguro que me pasa algo.

Por otra parte, también ella se empeña ahora(y no quiero señalar a ninguna culpable de ello) en que si en casa lo hago también allí tengo que planchar y poner a lavar mi ropa, por no hablar de hacer la cama antes de salir al trabajo. Cada vez encuentro más similitudes entre ambas. ¿Será grave?