** Notas a Celia **

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Este blog es un sentido homenaje a todas aquellas mujeres que realizan las tareas domésticas en nuestros hogares cuando por las prisas, el trabajo, o el motivo que sea no podemos hacerlo nosotros. Esas mujeres a las que en muchas ocasiones apenas vemos y con las que nos acabamos comunicando, en el mejor de los casos, mediante notas

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miércoles, 17 de junio de 2009


Querida Celia:

¿Qué vamos a hacer con tu miedo a los petardos? Menuda semanita te espera hasta que pase San Juan.
Supongo que tienes razón, que "el 73", como tú lo llamas, tuvo que ser un año difícil para vosotros. Supongo que tu miedo a los petardos, aunque sean inofensivos, está justificado.

Bueno, qué, ¿Ya has empezado a ir a la playa?

Ya te vale hacerme todo ese pedido de limpieza a estas alturas de mes, que hasta el día 20 uno no cobra. Creo que no me he olvidado nada:

Lejía blanca
Limpia cristales
Limpiador de muebles
Detergente para la ropa
Abrillantador para el acero
fregasuelos

2 comentarios:

Zoe dijo...

aquí empezaron ya los petardos en las plazas , los niños siempre van por adelantado deseosos de la noche de cielo rojo y llamaradas que se vislumbra por toda mi ciudad, aqui se queman también al Juan y a La Juana y son la chiquillería a veces supervisados por adultos( en la mayoría de los casos) los que se dedican en reunir todo aquello que luego formará la gran hoguera de San Juan. Mi ciudad se llena de pequeños puntos rojos que se prenden casi al mismo tiempo y que duran un instante fugaz y de estallidos por aquí y por allá que no paran hasta que el fuego termine.Todo esto mirando hacia el mar y tambien en la arena del mismo mar... Y todo para sentirnos más libres, más herejes y parte de los elementos en la noche más bruja de todas las noches....
Celia , a mi también me dan miedo los petardos pero me hechiza la noche, el fuego y el mar... ese conjunto en conjuro...

fonsilleda dijo...

Como aquí, Está bonita la ría desde mi balcón salpicada de fuegos (por lo menos éstos controlados) y de estrellas. Y por el otro lado, serán los montes o los reflejos de hogueras ciudadanas las que alegren la noche. Y los petardos que odio, francamente.
Pero no olvideis que, aquí, es el día que aprovechan brujas y meigas de cualquier signo, para pasearse y lanzar maleficios y "bieneficios" también, a diestro y siniestro. Contra trasnos o contra humanos.
Todo ello en un verano que me machaca por las nieblas.
Hay que dejar el agua por la noche con las hierbas precisas para la bendición de San Juan y lavarse con ella al día siguiente.
Y...
Bicos.