
Querida Celia:
Si tienes que volver a cambiar el día en que vengas a casa te ruego que me avises y no me pegues esos sustos. Ayer pensé que había entrado alguien de forma ilícita cuando me desperté de la siesta y simplemente eras tú con tus menesteres, intentando no hacer ruido, pero sin conseguirlo.
No te lo tomes como una reprimenda, no pretende serlo, simplemente es una más de las normas de convivencia que creo que son tan necesarias.
¿Sabes? Estos días me acuerdo de Becquer y espero que, como dice su poema "volverán las oscuras golondrinas".
Si tienes que volver a cambiar el día en que vengas a casa te ruego que me avises y no me pegues esos sustos. Ayer pensé que había entrado alguien de forma ilícita cuando me desperté de la siesta y simplemente eras tú con tus menesteres, intentando no hacer ruido, pero sin conseguirlo.
No te lo tomes como una reprimenda, no pretende serlo, simplemente es una más de las normas de convivencia que creo que son tan necesarias.
¿Sabes? Estos días me acuerdo de Becquer y espero que, como dice su poema "volverán las oscuras golondrinas".