Querida Celia:
Di que sí. Nada como abrir el apetito antes de comer con una cervecita o una copa de vino y unas tapas, de lo que sea.
Di que sí. Nada como abrir el apetito antes de comer con una cervecita o una copa de vino y unas tapas, de lo que sea.
Me extraña que hayáis tardado tanto en descubrir el jamoncito con su pan con tomate o los chipirones rebozados, por no hablar de unas simples aceitunas rellenas.
Y después de la comida, cómo no, una siesta, pero nada de esas de media horita, no, aquí en España tuvimos un premio Nobel que decía que las siestas tenían que ser de las de orinal y pijama y si un Nobel ha dicho eso... por algo sería ¿No te parece?
Bueno, pasando a otras cosas, convendría limpiar los cristales y si te queda algo de tiempo dedicate a las estanterías.
Un último aviso. En el piso superior se ha instalado un joven argentino, doctor para más señas, por el que dicen que todas las minas del barrio pierden la cabeza. Ten cuidado, no sea que Práxedes acabe teniendo que tomar cartas en el asunto.
Feliz fin de semana.

Bueno, pasando a otras cosas, convendría limpiar los cristales y si te queda algo de tiempo dedicate a las estanterías.
Un último aviso. En el piso superior se ha instalado un joven argentino, doctor para más señas, por el que dicen que todas las minas del barrio pierden la cabeza. Ten cuidado, no sea que Práxedes acabe teniendo que tomar cartas en el asunto.
Feliz fin de semana.