Querida Celia:
Ahora sí, qué bien que sienta volver a casa! He de reconocer que echaba de menos los tupperwares con comida de la mami. Ayer me hizo unos canelones de los de toda la vida, con su bechamel y su queso gratinado, que casi se me saltan las lágrimas cuando me los comía. Y nada, tampoco, como dormir en la propia cama de uno. Maldita la manía que tienen por ahí fuera con las camas japonesas, esas que apenas se levantan dos palmos del suelo.
Para empezar, toca hacer escalera.
Lata
Hace 2 meses