Querida Celia:
Hoy me ha llegado una postal desde Argentina. No conozco a la remitente, pero dice que le gustan las labores que realizas. A veces me sorprende el alcance de esta escalera. La postal vino de rebote, lo que no suele ser normal. Desde aquí podemos ir a la guarida del afilador, pero desde el afilador no hay un camino viable para venir hasta esta escalera, al menos no un camino directo. Así aún se agradece más el esfuerzo realizado por quienes llegan a este remanso por casualidad, azar, o insistencia.
Gracias por estar ahí. Gracias, Celia, por seguir donde estás.
Lata
Hace 2 meses