Querida Celia:
Estoy que rabio. Ayer me enteré de una noticia que me encantaría darte, pero no estoy autorizado a hacerlo, así que me tendré que aguantar las ganas. Sólo te diré que pronto nos veremos las caras, yo vestido de pingüino y tú, espero, con tus mejores galas.
Estoy que rabio. Ayer me enteré de una noticia que me encantaría darte, pero no estoy autorizado a hacerlo, así que me tendré que aguantar las ganas. Sólo te diré que pronto nos veremos las caras, yo vestido de pingüino y tú, espero, con tus mejores galas.

Poco a poco me voy acostumbrando a los pajarillos. Ayer hasta reconozco que me hizo sonreír verlos desde el otro lado del cristal mientras les daban de comer a los polluelos. Al final incluso puede que nos caigamos bien y todo.
Hay que enrollar los edredones y dejarlos ya para la próxima temporada. Quítales el polvo antes. Como siempre gracias y buen fin de semana.
Fotografía: páginas amarillas