Querida Celia:
Estas lluvias y esta brisa que corre esta noche ya no empiezan, sino a vaticinar el final del verano. En poco más de un mes entramos en ese extraño otoño atemperado que en los últimos años se niega a ser tal, convirtiendose casi más en una especie de primavera que en el preludio del invierno. Ya sabes, aquí frío un mes y ya es mucho.
He cambiado las lámparas del cuarto. Serán todo lo feas que quieras, pero cumplen su cometido mejor que las anteriores: Dar luz. Ahora por lo menos con estas puedo leer antes de dormir sin tener que buscar libros de letra gruesa o dejarme la vista.
Ya lo sé, tengo que comprar detergente.
Lata
Hace 2 meses